Si el chorro de agua de tu ducha ya no funciona como antes, las razones pueden ser múltiples.
Con el paso del tiempo, los componentes de tu cabina de ducha comenzarán a desgastarse y a acumular cal y residuos contenidos en el agua. El primero de todos es el rociador de ducha, componente de la cabina destinado a la salida del agua.
En este artículo, descubrirás cómo desmontar el rociador de ducha de forma sencilla y segura.
Desmontar rociador de ducha: equipamiento y materiales
Para desmontar el rociador de ducha de forma segura y rápida, necesitarás:
- 1 llave inglesa;
- Guantes de protección;
- Teflón o cinta técnica de PTFE (para sellar las conexiones).
Asegúrate de tener el material necesario para proceder con los pasos siguientes.
Antes de desmontar el rociador de ducha, recuerda cerrar el agua
Para proceder, recuerda que el agua debe estar totalmente desactivada.
Este paso es fundamental antes de proceder con cualquier trabajo de fontanería, para evitar el desperdicio innecesario de agua y posibles inundaciones.
Cierra la válvula de emisión de agua de tu ducha y, si tu instalación hídrica no lo prevé, procede a cerrar completamente el suministro de agua a la ducha.
Verifica que el agua haya sido efectivamente cortada abriendo el mando de la ducha. Si notas todavía aunque sea un débil flujo de agua, asegúrate de haber realizado correctamente el paso anterior.
Procederás a reabrir el agua una vez concluido el trabajo.
Ponte las protecciones para desmontar el rociador de ducha con seguridad
Para cualquier tipo de trabajo es muy importante llevar equipos de protección.
Para proceder con los pasos siguientes, ponte guantes de trabajo que te protegerán de golpes, arañazos y cualquier daño imprevisto que pueda ocurrirte durante la ejecución de este trabajo.
Retira el rociador de ducha de las tuberías
Para desmontar el rociador de ducha sin dañar nada, deberás localizar la conexión del rociador al tubo de alimentación. Este último presenta, en la mayoría de los casos, una rosca.
Desenrosca, por tanto, la tuerca del tubo flexible, sirviéndote de la llave inglesa ajustable.
Atención: para evitar arañazos, envuelve la tuerca con un paño de algodón.
De este modo, evitarás el contacto directo de la llave inglesa con la tuerca. Una vez desenroscada, desconecta el tubo flexible de la toma de agua. Para completar este trabajo correctamente, gira el rociador de ducha en sentido antihorario. Puede que sea necesario un poco de esfuerzo, pero gracias a la llave inglesa no tendrás nada que temer.
En síntesis:
- Localiza la conexión del rociador con las tuberías;
- Asegura la tuerca de protección de las tuberías con un paño suave;
- Con la llave inglesa, desenrosca la conexión del rociador al tubo de agua.
Post eliminación del rociador de ducha: limpieza e inspección
Una vez retirado el rociador de ducha, asegúrate de que cada componente esté en perfectas condiciones.
Como alternativa, sustitúyelo por un modelo de nueva generación.
Para limpiar el rociador de ducha y eliminar la cal completamente (que es la principal causa de su mal funcionamiento), prepara un recipiente con agua caliente, en el que verter 1 taza de vinagre y 1 taza de bicarbonato.
La presencia de estos 2 ingredientes creará una reacción química espumosa que actúa como antical natural.
Mantén en remojo el rociador dentro de este recipiente para asegurarte de que cada depósito de cal se disuelva, eliminándolo por completo.
Si el rociador de tu ducha presenta una capa de cal bien visible, podrías dejarlo en remojo durante toda una noche.
Por lo tanto, en síntesis:
- Inspecciona con cuidado el rociador, asegurándote de que cada componente esté íntegro;
- Sumerge el rociador dentro de un recipiente que contenga agua caliente, vinagre y bicarbonato;
- Deja en remojo el rociador para asegurarte de que la mezcla elimine efectivamente la cal.
Vuelve a montar el rociador de ducha
Una vez enjuagado y secado, deberás volver a montar el rociador de ducha que has limpiado.
Para completar este trabajo:
- Envuelve la cinta de teflón en la tuerca del tubo flexible, creando un sellado hermético.
- Introduce el rociador de ducha en el tubo de alimentación de agua.
- Enrosca el rociador de ducha (generalmente en sentido horario), apretándolo firmemente al tubo de alimentación.
Vuelve a abrir el agua: que comience la prueba final
Cuando vuelvas a abrir el agua, tendrás la prueba efectiva de la calidad del trabajo realizado: una vez reactivada, podrás activar el mezclador de la ducha y, en base a tus experiencias y necesidades anteriores, decidir si el trabajo realizado ha dado los frutos deseados, o si lamentablemente ha llegado el momento de comprar un rociador nuevo.
Para una limpieza más profunda: cómo abrir el rociador de ducha
Si te has tomado tu tiempo para elegir tu cabina de ducha y has comprado muy recientemente tu rociador, difícilmente habrá llegado ya el momento de sustituir el rociador de la ducha.
Además, si notas que la cal se ha incrustado en profundidad y ves claramente una capa de cal penetrar en las pequeñas boquillas responsables de la salida de agua, aún no está dicha la última palabra: ¡todavía podrías salvar tu rociador!
Abre el rociador de ducha y limpia a fondo cada pequeña parte de él.
Una vez desmontado y separado del tubo de agua de la ducha, sírvete de un cepillo de cerdas suaves para retirar delicadamente cualquier rastro de cal de las boquillas.
Para una suciedad súper resistente, puedes proceder a este paso tras la fase de remojo del rociador en la mezcla con vinagre y bicarbonato.
Realizar cíclicamente esta operación es en cualquier caso fundamental para limpiar a fondo la propia cabina de ducha y asegurarse el perfecto grado de longevidad de cada componente de la grifería del propio baño de casa.


